Martes 16 de Abril 2024
ORACIÓN

Sanando el alma: una oración milagrosa para vencer la tristeza, la ansiedad y la depresión

Estas palabras pueden la sanación que tanto necesitas.

Oración. Fuente: (Instagram)
Escrito en ESPECTÁCULOS el

Algunos de los sentimientos más tóxicos para la salud son la tristeza, la ansiedad y la depresión, cualidades que pueden arruinar el día de cualquier persona y ni hablar si se trata de un profundo estado mental, en el que la única salida puede ser precisamente la fe y la oración.

La espiritualidad es algo que siempre va a estar para ti, solo debes darle una oportunidad y de esa forma reencontrarte con el Todopoderoso, quien tendrá la clave para que vuelvas a sonreír.

La búsqueda de Dios es algo que no debes descartar nunca, y es que de esta forma tendrás la fuerza necesaria para seguir adelante, y afrontar las adversidades que te llevaron a estar con este bajón anímico. 

Si es algo que necesitas, entonces la oración es tu mejor salida. Para ello te vamos a recomendar una plegaria que es importante guardarla y tenerla a mano a cada instante que la necesites, y solo así hallarás la paz interior en esos incómodos momentos.

Oración para vencer la tristeza, la ansiedad y la depresión

“Señor mío, en este momento de vacío recurro a tu poderosa presencia para hacerte saber que me encuentro sólo, deprimido y pobre en espíritu. Mi corazón se siente abatido, acongojado y lleno de dolor.

Ya mis ojos no logran ver ninguna esperanza que pueda consolarme el alma y hacerme levantar de esta nube gris En las horas nocturnas, puedes ver mis lágrimas y escuchar mi llanto. Ya no quedan fuerzas dentro de mí. Me ha cubierto una densa capa de tristeza, oscura y que amenaza con adueñarse de mi ser y cubrirme en esa terrible ansiedad.

Invoco a toda la Corte celestial, a todo el Coro de Ángeles, junto con la Santísima Virgen María, para que vengan en mi auxilio con su divino poder, y limpien mi corazón de toda miseria y lo llenen de fe, ánimo y de fuerzas. Me uno al cántico del Salmista para decir: “¡Señor, mi Dios y mi salvador, día y noche estoy clamando ante Ti que mi plegaria llegue a tu presencia; inclina tu oído a mi clamor! Porque estoy saturado de infortunios, y mi vida está al borde del Abismo” (Salmo 82,2-4)

Cantaré mis alabanzas a Ti y declararé tus maravillas. Te daré gracias eternamente. Confío en que, en este momento, me envuelves con tu amor y me vas sanando todas las heridas del corazón. Toda mi vida sea siempre para tu gloria, amado mío. La tristeza, depresión y soledad, quedarán destruidas para siempre en el nombre poderoso de Jesús”.

Es necesario hacer esta oración las veces que sean necesarias, solo así tendrás una gran oportunidad de sanar poco a poco y todo gracias a tu fe, y la manera en cómo la espiritualidad siempre te escuchará.